Monday, October 02, 2006

POLÍTICOS O FIGURAS DEL ESPECTÁCULO.

“Los cargos, como cargos, no me importan; los honores, como honores, no me importan. Aquí, desde esta posición, sigo siendo el mismo ciudadano que he sido siempre. Como ciudadano, no me diferencio en nada de cualquier otro ciudadano. Soy igual que cualquier otro modesto y humilde cubano, solo que un cubano con las mismas facultades que otro cubano cualquiera a quien se le ha asignado una grande y difícil tarea. Por tanto, cuando digo que para mi es un sacrificio, hablo muy sinceramente y hablo muy en serio.”

Fidel Castro,

discurso pronunciado en toma de posesión como

Primer Ministro, en el Palacio Presidencial,

16 de febrero de 1959.

Me atrevo a evocar palabras… un poco de demagogia política, un trozo de original política de esa que hacía hervir un poco la sangre y lanzar hurras en plena sala de la casa… me pasó a mí cuando lo escuché en el 98.

¿La maquinaria mediática hace que estos fenómenos sociales se vean altamente influenciados?

Juan Eduardo Jaramillo, confieso, es el profesor que más he detestado en mi vida, sin embargo, en su no muy agradable clase, analizamos un poco el fenómenos a las luces de teorías un poco ortodoxas para mí, sobre los líderes informáticos, no recuerdo muy bien la carreta, pero para ese tiempo, casi diez años, era posible que la “masa” el “pueblo” se dejara manejar como veleta por el viento por lo que decían los noticieros, ya que la variedad en la información televisiva era nula, apenas nacían los canales privados y poco se conocía de los regionales.

La demagogia política se ha transformado a lo largo de los años gracias a los medios de comunicación, haciendo que aquellos que llegan a dirigir los destinos de toda una nación, deban aprender desde cuál es la mayor necesidad de su pueblo, hasta, que color de polvos se debe aplicar para no brillar ante las cámaras.

Desde el momento en el que los medios televisados se han involucrado en el fenómeno, he notado cómo cada día nacen políticos que buscan un público específico; está aquel que se dirige a las negritudes y por tanto viste de manera especial, se expresa de igual manera y cuando tiene la oportunidad de ser televisado, sobretodo en época de campaña, se muestran específicamente trabajando por la comunidad a la que buscan conquistar, algunas mujeres hasta han sacado escoba, en una parafernalia graciosa y casi cómica de lo que es llegar a su “público” de manera directa.

En parte, la muerte de los partidos políticos tradicionales, no se ha dado por ese tejemaneje de traiciones, instituciones y destituciones dadas por el manejo de conveniencias que se dan bajo un gobierno o su campaña, sino por que la estrategia de sectorización política, que se puede comparar con formulación de un programa específico para un público específico, ha ido dividiendo, gracias a los medios de comunicación, las tan confirmadas creencias bipartidistas.

Cabe resaltar, que aún, la igualdad de condiciones de campaña en este país son deficientes y por tanto, el que más amigos tenga y más dinero recolecte, o más conocidos tenga en un canal, es el que más se divulga y curiosamente el que más votos lleva.

En este momento cabe analizar el último fenómeno político: Polo democrático. El ascenso rápido de este naciente partido responde a una de dos opciones, una improbable y la otra casi segura. La primera es que bajo las luces del actual gobierno, el pópulo halla tomado conciencia de la necesidad de modernizar conceptos y procesos para la evolución de la nación, por otro lado está la más segura y es que bajo la representación de Serpa, con sus tan desaprobados comportamientos y comentarios, la imagen del partido Liberal cayó al suelo, al mismo tiempo que el Polo encontró en esa caída las bases para crear una campaña política contundente y de grandes resultados.

Esta teoría, responde fácilmente a la afirmación de Sartori: “la televisión favorece —voluntaria o involuntariamente— la emotivización de la política, es decir, una política dirigida y reducida a episodios emocionales”, confirmando la desaprobación del pueblo de la lanzada de agua a Mockus o la tan recordada expresión “mamola” en más de un discurso de Serpa. Sin embargo, cabe recordar que el mismo Sartori hace alusión a que las cosas caen por su peso y así mismo, si el Polo hubiese ganado las elecciones, ¿podría partido tan “pollo” manejar un país con tantas deficiencias?

Son los medios de comunicación los que colonizan la política o son los políticos los que juegan a los títeres con la opinión pública a través de los medios de comunicación. En principio cabe recordar que en Colombia, cada canal de televisión pertenece a algún grupo económico-político, desde ese punto de vista, los medios se arrodillan frente a la política ya que los políticos nunca se dispararían a sí mismo, pero al analizar la cantidad de maromas que un político hace para llegar al pueblo por medio de los medios de comunicación, se logra un empate. Hoy en día, en una opinión muy personal, me atrevo a decir que los medios de comunicación son el medio (teatro) en el que los grupos económicos ponen a los políticos (títeres) para distraer al pueblo (público) de las verdaderas cosas que pasan en el país. No comparto la idea que se afirma que el uno invade o no al otro, los dos son simplemente fichas de un ajedrez que se mueve tras bambalinas, para mantener el poder sobre unos cuantos y esto nunca cambiará ya que Colombia siempre ha sido un pueblo sin opinión y mucho menos memoria.

Ya no existen los políticos por convicción u oficio, existen en una sola clase: los políticos por moda.

Ahora, me detengo un momento ante la lectura, es inevitable recordar cuando lloré por la pérdida de las elecciones en el momento en el que Carlos Gaviria se lanzó a la presidencia este mismo año… fue en vano.

Sunday, September 24, 2006

crisálidas

Hoy me cristalicé en un par de deseos inmensos, escuchar la vos y ver los ojos… en medio de todo, nunca llegaron, o yo estaba lejos de donde llegaban y desde allí no los pude ver, desde ese momento las líneas que tanto se ha borrado mi abuela se me marcaron todo el día y la nicotina de los cigarros se me quedó toda en la lengua que no quiere trabajar hoy… me he calcinado el alma en ideas y me duelen los ojos de imaginar que es lo que en realidad pasó esta mañana cuando en medio de semejante esperada no llegó… se fue y vino y se fue y vino y otra vez lo hizo. Me dejó ese alma a pedazos e hizo que lo odiase de nuevo para darme cuenta mañana de que en realidad le estoy empezando a amar y curiosamente me estoy enredando en suposiciones bellas, en un lenguaje casi cinematográfico en el que transijo verdades y realidades casi por los fragmentos que no me muestra la pantalla… Sherlock … una cantidad de ideas fatigadas que se me han aposentado en las órbitas de los ojos que ya están cansados y no quieren saber más de nada… aunque en el fondo de lo que me queda de corazón, por los cigarros y ignominia de la que se untó mi alma anoche.

No quiero odiarle, porque al hacerlo me voy a dar realmente cuenta de que los estoy amando, a él o a su cuerpo, a sus ideas o a ese algo que no se me muestra y no me mira sino que me llega de vez en cuando en llamadas a la media noche

Gusto de no mirarle a los ojos cuando lo beso, porque tiene la maldita costumbre de cerrarlos y por lo tanto no puedo ver lo que imagina cuando lo hace y la impaciencia que me causa el saber que no ,llega me canaliza el ego hasta tal punto de querer hacerlo explotar en medio de la indómita maledicencia que me trae el no saber a dónde voy… porque con él no lo sé, y no le pregunto si ya vamos a llegar porque aunque no sé a dónde voy, sé que no es cerca y que más tarde que temprano encontraré la verdadera ruta por la que hemos seguido porque me late tan a fondo en el alma que él a medio camino me va a dejar allí para que yo sola encuentre el retorno por el que debo encontrarme de nuevo… me dejó perdida en el trasmilenio… me baje hecha sonrisas y pronto me di cuenta de que mi cuerpo seguía dando vueltas en el bus al que ya perdí y eso es solo el mero rudimento..
Cada cuanto, cada nada en vez de despertarme, duermo en un bus mientras llego a algún lugar que en el espacio se determina espantosamente negro y llego a lo mejor a una vibración mínima, casi muerta. Miro alrededor y no encuentro a nadie conocido entre los demonios que me esperan allí. Grito su nombre en ahogadas palabras que no se escuchan en esa lengua y luego de eso, un lunar en la espalda de alguien llama mi atención. Cautelosamente me acerco y le disfrazo de espantosas caricias y besos y de pronto salto hacia atrás cuando veo que han pasado más de tres años y espero ansiosamente que regrese el que llenaba el espacio en el que dejó su figura fétida y podrida.

Quise de pronto que apareciera un ángel que me sacara de ese lugar y me encontré atada entre lazos de oro delgados que me llevaban a algún lugar. Me encontré reposando plácidamente en mi cama, desnuda y con un desconocido al lado, con una figurilla de barro que a lo mejor nunca existió, antes incluso de haberse caído de ella dando botes ante la espantosa imagen de mi trasero en su rostro. Sola de nuevo, me levanté para dormir en el bus y llegar a un espacio en el que la soledad me llenaba en la mitad de la ciencia que posee en mi cabeza mi verdadera yo.

Callé al bajarme en una inconsistencia inatural en mis rodillas y regresé en mí bajo una bandada de espectros voladores sobre mi cabeza. Un punto de luz me sometía brevemente a su belleza y a lo mejor no me daba cuenta que en realidad llovía. Aceleré el paso para encontrarme enroscada en los brazos de alguien que en medio de semejante barrizal me anudaba los zapatos para que no cayera en medio de la espesura de su cabello con la gravedad de la negrura de sus ojos- De repente me levanté y vi que por fin estaba él allí.
Sus manos se introdujeron en mí y sacaron de mi pecho un pedazo de carbón para luego soplarme en el hoyo un poco de esperanza. Caminó uno o dos pasos delante de mi y apresurada cogí su mano con la ansiedad de no perderle, pero mis pasos fueron tan cortos que quedé en la calle en una carrera desesperada por alcanzarle, porque yo iba en reversa.

Ahora me acuerdo del color de sus ojos bajo las sábanas que nunca tocó conmigo y en ellos veo inminente la despedida. Tengo miedo de que regrese a mi pecho el pedazo de carbón y de nuevo valla a parar en algún féretro chiquito en el que las distancias entre mis vértebras y mis tarsos no valla más allá que el aliento de él cuando hoy despertó a mi lado.

de mi amor... otro demonio

A veces quisiera arrancarte el alma a pedazos,
dejarla conmigo,
estrujarte en mis brazos,
arrugarte chiquitito,
para meterte en mis bolsillos y dejarte allí
para que no te escaparas de mis ojos
que se relajan al verte.

Quisiera besarte el cuerpo,
atarte entre mis brazos y dejarte allí,
protegerte bajo mis senos
y calentarte con mi vientre,
alimentarte con mis pocas palabras,
las pocas coherentes,
vestirte con besos,
dejar tus preocupaciones